En revue de presse

Traduire le monde c’est bien beau mais lequel?

Traduire le monde c’est bien beau mais lequel ?

De nos quizz linguistiques 

 

On cause du kiosque.

-C’est pour quoi Rita ?

-C’est pour les crevures[1] de la bande à el-Bechir.

-Rapport au Soudan et au poète Hassan Yassin?

-Faudrait contribuer à « rompre le silence

-On peut te faire ça, faire un peu de bruit, c’est encore permis.

 

[1] (Figuré) (Injurieux) Personne abjecte, individu qui a des sentiments bas et est capable des pires actions.Synonymes : ordure, souillure, sanie, rebut, déchet, chiure, fiente, rognure…

 

Et dans vos langues on dit comment? 

 

Sudán, una vergüenza europea

Traduction : Salud Lopez

La masacre del 3 de junio en Jartum hizo tambalear la revolución sudanesa. Los hombres armados del régimen dispararon, violaron, azotaron y arrojaron al río a civiles. El balance es de más de un centenar de muertos y centenares de heridos. La contrarrevolución está en la ofensiva. Es urgente actuar, incluso para la diáspora sudanesa, los ciudadanos europeos y sus instituciones, incluida la UE.

 Como un rayo de luz en el corazón de las tinieblas. Como un trueno que rompería años de silencio. La revolución sudanesa se levantó para poner fin a 30 años de tiranía, opresión y represión. Para los sudaneses, las cenizas de las 3.000 aldeas incendiadas en Darfur por el régimen islamista del dictador Omar al-Bashir todavía están ardiendo. Los gritos de dolor de las 221 mujeres y niñas violadas y torturadas en la aldea de Tabbit, en Darfur, siguen resonando en todas las mentes. Los millones de personas desplazadas y los refugiados sudaneses en el exilio no han olvidado los abusos que los han separado de sus familias, privandolos de sus hogares y de su país. Todos estos crímenes fueron cometidos por los «Janjaweeds», los bien llamados «demonios a caballo», recientemente rebautizados RSF (Rapid Support Forces) la milicia racista y criminal encabezada por el general Hemetti, que en su tiempo sirvió al dictador caído y que hoy azota las calles de Jartum, quiere extender sus crímenes a todo el país.

Para poner fin a décadas de guerras civiles y de terror, millones de sudaneses han salido a la calle. Desde el 19 de diciembre, han arriesgado sus vidas para lograr una transición democrática en su país. Su levantamiento fue pacífico. Después de años de resistencia y protestas, el 11 de abril, finalmente derribaron al dictador Omar El Bashir. Pero el monstruo tiene muchas cabezas. Y ahora, otros jefes militares, los generales Borhan y Hemetti, están tratando de reemplazar el antiguo régimen con una nueva dictadura, como si los millones de sudaneses que reclamaban un gobierno civil no existieran.

Desde el lunes 3 de junio, la milicia Janjaweed, bajo el mando del General Hemetti, ha tomado como rehén a todo un país. Millones de sudaneses viven bajo asedio. Las sentadas democráticas celebradas por manifestantes pacíficos desde hace dos meses en todo el país para exigir la transferencia del poder a un gobierno civil fueron destruidas en cuestión de horas. La milicia Janjaweed atacó por sorpresa a los manifestantes el día 28 del Ramadán (lunes 3 de junio), rodeando el lugar, bloqueando todas las salidas, incendiando las tiendas, quemando vivos a los durmientes, disparando con munición real contra los jóvenes que sostenían las barricadas y contra los que trataban de huir, sin distinción entre hombres, mujeres o niños, algunos fueron golpeados y otros violados. Hasta hoy, los cadáveres siguen llegando a la superficie del Nilo.

Según el Comité Central de Médicos del Sudán, un sindicato profesional que apoya a los revolucionarios, sólo en Jartum han muerto más de un centenar de personas y hay cerca de 500 heridos. Varias personas siguen desaparecidas. Actualmente, los civiles viven en un estado de temor permanente. En Jartum, la milicia Janjaweed irrumpe en casas para golpear, violar y matar. Todos los sudaneses están ahora sometidos a una arbitrariedad total. Nadie sabe si estará vivo mañana. Para aterrorizar a la gente, atacan al azar y crean un clima de inseguridad general. Las milicias están abandonando armas de fuego para incitar a los civiles a abandonar la resistencia pacífica. Porque sería mucho más fácil justificar sus atrocidades si se cometieran contra una rebelión armada y no contra manifestantes pacíficos. Por el momento, los sudaneses no han caído en la trampa. Siguen favoreciendo la desobediencia civil: huelga general, reconstrucción permanente de las barricadas para obstaculizar el movimiento de las milicias, marchas para pedir el traspaso del poder al pueblo. Pero incluso la desobediencia civil se ha vuelto difícil de mantener. Se ha buscado a algunos huelguistas en sus casas para obligarlos a ir a trabajar. Los empleados de los bancos, los ingenieros de la compañía eléctrica y los pilotos de aviones dicen que fueron golpeados y llevados a la fuerza a sus lugares de trabajo. Un piloto habría muerto bajo las palizas de estos agresores.

Hemetti, nuevo hombre fuerte de Jartum, representante del Consejo del Ejército y representante del partido de Al Bashir antes de la revolución, es culpable de esos crímenes. Mucho antes de la revolución, la milicia Janjaweed era considerada en todo el mundo como una organización terrorista por sus crímenes en Darfur, acusada de genocidio. ¿Por qué debería cambiar esto hoy? ¿Por qué la Unión Europea trata siempre a estas personas como si fueran los nuevos dueños del país?

Sabemos que Hemetti es un criminal de guerra. Desde hace una semana, impone a todo el país lo que ya ha infligido a algunas regiones: Darfur, Kordofan y el Nilo Azul. Hoy, intenta proteger sus propios intereses, lo que significa reclutar niños sudaneses para participar en la guerra en Yemen y seguir siendo el mejor proveedor de tropas para Arabia Saudita. Así es como construyó su fortuna. Hace meses que se demostró (especialmente, mediante una investigación de Unicef) que este hombre compra niños a familias pobres en aldeas del Sudán oriental para venderlos a su cliente saudita. Hemetti sabe que, si transfiere el poder a los civiles, ya no podrá implicar al Sudán en una guerra en la que ningún ciudadano sudanés desea participar. También sabe que podría ser juzgado por sus crímenes anteriores.

Hasta ahora, la Unión Europea se había aliado con Hemetti, utilizándose para cerrar las fronteras a los refugiados que intentaban llegar a Libia y cruzar el mar. Si la Unión Europea sigue reconociéndolo como su principal interlocutor, tendrá sobre su conciencia los crímenes cometidos contra todo un pueblo. Y millones de refugiados sudaneses intentarán llegar a Europa para escapar de las matanzas. Porque Hemetti no podrá gobernar 40 millones de sudaneses contra su voluntad. Y si lo hace a través del terror, entonces son nuevos asesinatos en masa los que se preparan con nuestro consentimiento.

 

Para evitar una guerra civil, la Unión Europea debe apoyar la transición democrática en Sudán.

Instamos a los ciudadanos europeos a que presionen a sus gobiernos y a la Unión Europea para que rompan el silencio y actúen. Permanecer en silencio y seguir considerando al Consejo Militar de Transición como socio político después de los crímenes cometidos esta semana, equivaldría a apoyar a milicias militares que aterrorizan y asesinan a poblaciones civiles pacíficas.

 Los países de la UE deben presionar a las Naciones Unidas para que desplieguen rápidamente un equipo de vigilancia de los derechos humanos encargado de investigar las denuncias de violaciones de los derechos humanos cometidas en Sudán desde el 3 de junio y que los instigadores de estos crímenes, incluso el General Hemetti sean llevados ante la justicia. Los países de la UE deben tener una posición más fuerte en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, porque con el veto de China y Rusia, las Naciones Unidas no han condenado la violencia. Los miembros de la UE también deben presionar a las autoridades militares sudanesas para que levanten la prohibición del servicio móvil de Internet. La UE debe cesar toda cooperación con Sudán, con la excepción de la ayuda humanitaria que salva vidas. Los miembros de la UE deben respetar la posición adoptada el 17 de abril por su máxima representante, Federica Mogherini, quien declaró: «La única forma de garantizar la paz en Sudán es una transferencia rápida y ordenada a un órgano civil de transición con pleno poder de decisión.»

 

  1. Moneim Rahama, poeta y escritor
  2. Abdelaziz Baraka Sakin, novelista
  3. Rachid Saeed Yagoub, portavoz del SPA

Mohamed Alasbatt, antiguo portavoz del SPA

  1. Mayada Adil, diseñadora de moda
  2. Youssif Haliem, escritor y activista
  3. Omer Omran, filósofo
  4. Mohamed Madani, poeta
  5. Adil Abdel Rahman, poeta 10. Tarig Abu Obida, cantante
  6. Bushra El Fadil, novelista
  7. Yahyaa Fadlalla, poeta y escritor
  8. Hind El Tahir, cantante

14.Ghandi Adam, flautista

  1. Nouraddeen Youssif, cantante
  2. Hassan Yassin, poeta y activista
  3. Abu zar Abdelbagi, cantante
  4. Ramiz Siraj, músico
  5. Amar Awad Shareef, periodista
  6. Marwa Al Haj, periodista
  7. Hanadi Osman, periodista
  8. Adil El Gassas, escritor
  9. Asia Madani, cantante
  10. Ibrahim Hamouda, escritor y productor
  11. Mansour El Suwaim, novelista
  12. Shiyar Khaleal, periodista
  13. Islam Zin Alabadeen, pintor
  14. Iman Elkhatim Abdallah, abogado
  15. Mohamed Elmahdi Abdelwhab, poeta y escritor
  16. Emad Abdulla, pintor
  17. Mohamed Bushara, pintor
  18. Mostafa Siri, periodista
  19. Al Sadiq Al Radi, poeta
  20. Amal habbani, periodista
  21. Dr. Albaqir Al Afif , académico
  22. Rasha Awad, periodista